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Aunque no se sabe con exactitud la
fecha de su aparición, la antigüedad
de su poblamiento es un hecho claro.
Ya en el siglo XIV, el mismo siglo
de la fundación de Bilbao, hay un
documento por el cual se sabe que
los labradores censuarios,
habitantes de las casas
labradoriegas de la anteiglesia de
Galdakao (junto con otras
anteiglesias: San Juan de Bedia,
Arrigorriaga, Zarátamo y San Miguel
de Basauri), pidieron al infante Don
Juan, Señor de Vizcaya y futuro rey
de Castilla, su inclusión en el
vecindario de Bilbao para defenderse
de los abusos a los que estaban
sometidos por algunos Parientes
Mayores.
El 12 de marzo de 1375 se
les concede el privilegio, por
documento fechado en Almanzán, y
Galdakao queda unida al vecindario
de Bilbao, en el que permanecerá
hasta 1630.
Desde el siglo XVI consta que
Galdakao, Anteiglesia de la merindad
de Uribe, ocupaba el voto y asiento
38º de las Juntas Generales del
Señorío de Vizcaya, teniendo para su
gobierno general dos fieles
regidores, aparte de la existencia
del concejo abierto o cruz parada
que tomaba los acuerdos de mayor
importancia.
Su antigua parroquia, Santa Maria
de Ganguren (derribada en 1782), se
hallaba situada en un lugar muy
apartado, en la montaña de la que
toma su nombre: Ganguren. Por ello,
en el siglo XIII se levanta, para
sustituirla, el templo de Santa
María de Elexalde. Su fundador fue
Sancho de Galdácano y Torrezábal.
Galdakao tomo parte en varias
contiendas, como la Guerra de la
Convención (1795), Napoleónica
(1808-1812) y 1ª Guerra Carlista
(1833-1839). Así en esta última,
Galdakao jugó un importante papel.
La historia habla de la "casa
consistorial muy grande que sirvió
de cuartel por mucho tiempo a los
carlistas, durante la guerra civil".
Hasta el final de la contienda,
Galdakao fue lugar de
posicionamiento de las tropas
carlistas.
Con la llegada de la
industrialización, en el siglo XIX,
Galdakao, que ya desde tiempos
antiguos habia tenido dedicaciones
industriales (explotación de
canteras y ferrerís, son famosas las
canteras de piedra refractaria de
Abusua), se transformó en un
importante núcleo de industrias,
favorecidas sin duda, por la
inauguración, en 1882, del
ferrocarril San Sebastián-Bilbao
(originalmente llamado Ferrocarril
Central de Vizcaya), que atravesaba
el municipio.
A la instalación de la Fábrica de
la Dinamita en 1872, se añadirán
otras importantes empresas como la
fábrica de fundición en Usansolo o
la de abonos minerales en Guturribay.
A este proceso le acompañará un auge
demográfico que continuará en
nuestro siglo.
En la Guerra Civil de 1936,
Galdakao permaneció en poder de las
fuerzas leales a la República hasta
el 15 de junio de 1937 en que fue
ocupada por la 1ª Brigada de
Navarra.
Galdakao quedaba dentro del
recinto del Cinturón de Hierro de
Bilbao, y entre su poderosa
industria se encontraba la fábrica
de dinamita. Fue a menudo bombardeada
durante los meses de mayo y junio
por la aviación nacional, por lo que
al entrar la 1ª Brigada de Navarra,
tras durísima lucha con los
Batallones del Gobierno Vasco,
presentaba importantes
destrucciones.
El periodo de postguerra, y
consiguiente represión, supone un
estancamiento económico, social y
cultural. Pese a todo, Galdakao ha
continuado creciendo, y se ha
producido una progresiva
urbanización.
Actualmente cuenta con una
población cercana a los 30.000
habitantes, que responden a las
previsiones del Plan General de
Ordenación Urbana aprobado en 1993
por la corporación municipal, el
cual intenta combinar los diferentes
sectores: productivos, de servicios
y ocio, con las diversas modalidades
residenciales, con el fin de lograr
un municipio próspero y amable.
Fuente:
Web Ayuntamiento de
Galdakao
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